
Quizá esto no es la cosa más bonita que he escrito en el mundo, pero es una de las cosas más sinceras que escribiré jamás. ¿Sabes? yo no tengo mucha experiencia en hombres de más de una noche... Quiero decir, que jamás me he involucrado en una relación porque me da miedo. Soy una mujer valiente para algunas cosas, pero no para todo. Me es muy difícil escribir esto sabiendo que vas a leerlo y que lo más probable es que no obtenga respuesta, pero lo estoy intentando. Claro, que tú debes estar harto. Llevo intentándolo desde que nos conocimos. La he fastidiado tantísimas veces...
Y ahora leo los mensajes y me doy cuenta de que tenía toda la pinta de ser el principio de una historia preciosa. Y no lo fue por mi culpa. No vengo a pedirte una segunda oportunidad. Ya me la diste y lo volví a estropear. No vengo a pedirte perdón, porque la única dañada en esta historia he sido yo. Sólo quiero contarte, aunque probablemente ya no te interese, que no soy así, no soy la mujer que has visto todo este tiempo. No soy manipuladora, ni celosa, ni protectora, ni dependiente. No soy nada de eso, aunque hasta ahora te haya enseñado todo lo contrario. No sé qué me ha pasado contigo, me encantaría saberlo porque quizá así comprenderías mis actos, quizá así me entenderías.
Puedo decirte que ha sido un error, uno de tantos... Con el corazón en la mano, te digo que me da muchísima pena que lo que hemos vivido no vaya a repetirse. Me da igual que los de ahí fuera no entiendan nada. Tú y yo lo sabemos. Siempre he sabido que desde el primer momento tuvimos una conexión especial, un algo que yo jamás había tenido con nadie más que conmigo misma. Sé que contigo he perdido a la casualidad más grande de toda mi vida. Y sé que jamás voy a perdonármelo. Necesito muchas cosas de ti pero no puedo pedirte nada, no tengo derecho. Sólo quiero que sepas que ha sido perfecto compartir un trozo de vida contigo, que estás en mi historia y formarás parte de ella hasta que me muera. Y, que aunque intento aprender a vivir sin ti, no pienso borrarte de mi mente.
A partir de ahora conocerás a otras mujeres, y aunque yo jamás me perdonaré haberme dedicado a perderte, realmente espero que te valoren y os rocéis al menos con la mitad de la pasión con la que nos hemos rozado tú y yo. Me hubiera encantado quererte un poco, lo justo para que tú me quisieras.
Ojalá yo hubiese sido la mujer de tu vida...
No hay comentarios:
Publicar un comentario