lunes, 15 de julio de 2013

Scars

Todo se acaba, así de simple, así de sencillo.
Se acaba sin la oportunidad de anticiparnos normalmente a prepararnos para aquello que está a punto de estallar en mil pedazos.
Nos hacen creer que nos preparan para superar una muerte cuando se lleva una ser querido, pues en la mayoría de las ocasiones son hechos que suceden por  ley de vida. Pero llegado el momento nadie tiene el valor para afrontarlo cuando hay que saber decir adiós.
Nos preparan para afrontar una caída, una enfermedad,  perder una batalla o para el miedo más oscuro que a veces se encuentra en nuestro interior.
¿Pero quién nos prepara para un corazón roto?
Nadie. Solo uno sabe lo que es sentir como los latidos de tu corazón se notan cada vez más ahogados, como si por un momento creyeras que tu corazón  no tendrá fuerza de dar un nuevo latido.
Cada uno sabe superarlo a su manera, algunos intentan ahogar sus penas en el alcohol, la escritura, el sexo, la ausencia o la mismísima muerte.
Otras  personas se refugian en su propio dolor y lo encierran como si de una parte de ellas mismas se tratara, se aferran a ese dolor como único recuerdo de lo que una vez fue amor verdadero  para ellos.
En mi caso, me gusta sentarme a la intemperie cuando es de noche, ponerme la música lo suficientemente alta para no oír  mis propios pensamientos, que hacen estallar mi cabeza.

Y allá, en el horizonte, donde veo la luna y las estrellas brillar, cierro los ojos mientras noto derramarse una a una cada una de mis lágrimas, llevándose consigo todo aquel dolor, pena, rabia o desamor.

1 comentario:

  1. Es cierto, nadie nos prepara para los corazones rotos. En el terreno de los sentimientos es uno el que aprende cada día, aveces a base de amor, otras a base de dolor. Nadie te enseña a mar, ni a odiar, ni a deshacerse de las penas; nadie te enseña a ser hijo, a ser padre o a roles tan difíciles como estos. Aprender es lo que llena nuestra vida, lo que nos hace crecer y madurar como personas. Ante las dificultades hay que crecerse, hay que saber cuando cerrar la puerta y empezar una nueva etapa en tu vida.

    ResponderEliminar